EL BOTELLÓN

El botellón es una práctica bastante extendida entre los jóvenes. Su origen hay que buscarlo en los altos precios de las consumiciones de los pubs y discotecas. Es perfectamente compatible con una juventud preparada intelectualmente y su oposición hay que buscarla en otras motivaciones...
Existen entre sus detractores un denominador común, todos intentan mostrar al público una juventud degenerada, cuyas únicas motivaciones son el alcohol y las drogas.

El argumento más socorrido, es la repentina preocupación del gobierno por la salud pública: si esto fuera así se preocuparían de que el alcohol que consumimos los jóvenes en algunos pubs, discotecas y grandes salas de fiestas no estuviera adulterado, y si el problema fuera la molestia a los vecinos se prohibiría el consumo, igualmente, en las terrazas de los bares que cierran a las tantas de la madrugada.
También se dice que esta práctica favorece el consumo de niños, pero lo cierto es que esto se solucionaría castigando mas duramente a los que venden sistemáticamente alcohol a menores en todos los ámbitos.
No, al PP no le preocupa en exceso la salud pública, como demuestra el poco caso que hizo a la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) de la Construcción, que pretendía evitar los miles de muertos que se producen en el sector, de los cuales es responsable en gran parte la precariedad generalizada en dicha actividad.

Otros son los argumentos de Gallardón, como : la devaluación de los precios de las viviendas en las zonas preferidas por los jóvenes para reunirse y tomar algo, que se contraponen directamente con los intereses especulativos del sector inmobiliario; un populismo desorbitado que le lleva a pensar que esta actuación le va a hacer ganar votos a costa de las preocupaciones de padres y vecinos y de los sectores más conservadores de la sociedad; y, sobre todo, un afán por criminalizar a la juventud en todas sus expresiones.

Pero la motivación real del acoso que sufrimos la juventud, es correr una gran cortina de humo sobre los problemas que padecemos y evitar que este sea el autentico debate:
Paro, precariedad laboral, aumento de las jornadas, viviendas inaccesibles, continuos ataques a la educación pública, etc.
Los jóvenes estamos demostrando una y otra vez cuales son
nuestras verdaderas inquietudes, lo hemos demostrado frente a la LOU y lo hemos vuelto a hacer en Barcelona, donde nos juntamos quinientas mil personas (fundamentalmente jóvenes), para protestar contra las injusticias del capitalismo. En esta ocasión hemos vuelto a ser testigos de cómo el gobierno, criminalizaba a los jóvenes y los sometía a una represión brutal. (ver http://barcelona.indymedia.org)

Si realmente se quiere solucionar el problema del alcoholismo y la necesidad de los jóvenes de evadirse, sería fomentando las medidas sociales y no las represivas como plantea el gobierno de la derecha:
con una educación pública de calidad, que no se consigue con más exámenes o reválidas o leyes de calidad sino con un profesorado cualificado, medios, centros en condiciones, sin masificación en las aulas, con atención específica para los nuevos problemas educativos (idiomas, informática, profesores de apoyo para los niños y niñas inmigrantes...). Es decir, aumentando la inversión, y no desviando los pocos presupuestos que se dedican a la enseñanza privada (centros concertados), condenando a los centros públicos a ser subsidiarios.
Es necesario ampliar la oferta de actividades culturales, de ocio y tiempo libre, gestionadas por los ayuntamientos de forma que cubran la demanda y sean accesibles, y al tiempo educar a la juventud en otros valores y enseñar a disfrutar a la gente de su tiempo libre.

Cuando los jóvenes deciden organizarse y tomar la iniciativa, creando espacios alternativos, la respuesta de los gobiernos es de nuevo la represión, con cierres y desalojos de dichos espacios además de la criminalización de esos jóvenes.

Es un elemento clave tener mejores condiciones de trabajo, que garanticen, por un lado un salario suficiente que satisfaga nuestras necesidades y no haga necesario que la gente prolongue sus jornadas echando horas o con otro empleo para poder llegar a fin de mes, y por otro, una jornada regularizada, que nos permita disfrutar de nuestro tiempo y organizar nuestro ocio, hobbies, descanso...

Secretaría de la Juventud Comarca Sur.