YA ERA HORA:
A LA HUELGA GENERAL
Sobran los motivos, las razones y las reivindicaciones
no atendidas para convocar la Huelga General del 20 de junio. La reforma
de la protección por desempleo impuesta por el Gobierno al día
siguiente de aprobar los órganos de dirección de CC.OO.
y UGT la convocatoria de huelga, es la última prueba de la prepotencia
y falta de sensibilidad social con la que el PP está gobernando.
El Partido Popular
está aprovechando sus años de gobierno para favorecer a
los suyos, que no son los nuestros. En su primera legislatura, sin mayoría
absoluta, intentó enmascarar su política, declarándose
garante del diálogo social. Pero la realidad fue: privatizaciones
de empresas y servicios públicos, recorte de derechos, congelación
salarial de los empleados públicos incumpliendo acuerdos anteriores,
una precariedad que a pesar de la reforma laboral de 1997 sigue en términos
aberrantes afectando especialmente a los colectivos más débiles
como mujeres y jóvenes, endurecimiento de las condiciones de acceso
a prestaciones como la jubilación, reformas fiscales que benefician
los intereses del capital, o el ataque que sufren pilares básicos
como la sanidad y la educación pública, con el objetivo
de transferir gasto público al ámbito privado para satisfacer
los intereses empresariales.
Desde las elecciones
generales de 2000, en las que el PP obtuvo mayoría absoluta, están
aplicando la estrategia neoliberal con toda intensidad. El Gobierno aprobó
el año pasado una nueva reforma laboral, sin el acuerdo de las
organizaciones sindicales, que intensificó los aspectos más
perversos de la realizada en 1997 con el único objetivo de rebajar
las cotizaciones sociales a los empresarios sin disminuir la gran precariedad
existente marginando a colectivos de trabajadores como jóvenes,
inmigrantes, mujeres y desempleados de larga duración. En la Ley
de Acompañamiento de los PGE de 2002, reformó la IT recortando
derechos a los desempleados: cuando un trabajador es despedido estando
en IT pasa inmediatamente a cobrar el desempleo lo que supone una pérdida
en el tiempo de prestación y en la cuantía. Han conseguido
que una Sentencia firme de la Audiencia Nacional reconociendo la deuda
con los empleados públicos por la congelación salarial de
1997, haya sido anulada por el TS. Pretenden imponer una Ley de Calidad
de la Enseñanza cuyas consecuencias será el deterioro de
la escuela pública. Mantienen la amenaza de reformar la negociación
colectiva. Anuncian una nueva reforma fiscal que volverá a beneficiar
exclusivamente a los más poderosos. Han aprobado una Ley de Extranjería
que condena a miles de personas a la marginación y explotación,
al serles negados los más elementales derechos. Criminalizan a
todos los colectivos y movimientos sociales que se oponen a su modelo
social, utilizando de forma perversa los medios de comunicación,
tanto los públicos como los privados afines al régimen.
Cuando los ataques
no son respondidos de forma contundente invitan a una nueva agresión.
Ahora, con la reforma de la protección por desempleo machacan a
los sectores más débiles: las personas desempleadas. Las
modificaciones más graves, y que han sido uno de los principales
desencadenantes de la huelga, son:
Eliminación de los Salarios de Tramitación en el caso de
no readmitir al trabajador. Se suprime una indemnización cuya cuantía
es el salario dejado de percibir desde el momento del despido hasta que
se declara su improcedencia. Esta medida supone un abaratamiento del despido,
un recorte en el desempleo al consumir antes el tiempo de prestación
y la pérdida de cotizaciones. En nuestro país, la elección
entre indemnización o readmisión está en manos del
empresario y no del trabajador, y los casos en los que se opta por la
readmisión son anecdóticos.
Redefinición de empleo adecuado. A partir de ahora será
la Administración, y no el trabajador, la que decida si un empleo
es adecuado, ampliando el concepto a un empleo acorde con las características
profesionales y formativas hasta el extremo de considerar adecuada la
colocación en cualquier otra profesión que pueda ser ejercida
por el trabajador. Se tendrá que aceptar el salario existente en
el sector en que se ofrezca el puesto o el SMI en su defecto, con independencia
de la prestación. El contrato podrá ser de todo tipo: indefinido,
temporal, a tiempo completo o parcial. Se amplían los criterios
para el lugar de ubicación del empleo hasta 30 Km, que no supere
las 2 horas de desplazamiento ni suponga un gasto superior al 20% del
salario.
Excluye a la inmensa mayoría de los trabajadores fijos discontinuos
de la protección por desempleo. Sólo mantendrán el
derecho los fijos discontinuos que expresamente se regulen por el art.
158 del ET en vigor desde el 2 de marzo 2001 (representan un 2% del total
de afectados), el resto serán considerados trabajadores de todo
el año a tiempo parcial. Esta medida dejará, entre cuatro
y cinco meses, a cientos de miles de trabajadores sin ningún tipo
de ingreso.
Modificación del Subsidio agrario. No se permitirán nuevas
incorporaciones al subsidio (condenando especialmente a jóvenes
y mujeres a abandonar sus pueblos por falta de ingresos), se expulsará
a todos los que no hayan sido beneficiarios en los últimos tres
años (penalizando a los que han trabajado en otras actividades)
y a los que han sido objeto de una sanción administrativa, por
lo que terminará por extinguirse. Con la modificación necesitarán
tener un mínimo de 360 días cotizados en los últimos
seis años, para tener acceso a la prestación, en lugar de
las 35 peonadas anuales actuales, esto es prácticamente imposible
porque aunque trabajaran todo el año sólo tendrían
cotizados 223 días. Ahora serán miles los trabajadores que
no podrán alcanzar las exigencias para obtener la prestación.
Frenar las agresiones
y recuperar los derechos recortados es nuestra tarea prioritaria. El malestar
social aumenta por la soberbia y la impunidad de este Gobierno, ya era
hora que las organizaciones sindicales encabezáramos la movilización
convocando una Huelga General. En esta lucha no debemos ni podemos estar
solos, hay que esforzarse por conseguir el máximo de aliados (sindicatos,
partidos políticos, movimientos sociales, etc.) para que la Huelga
General sea un éxito. La reacción del Gobierno, aprobando
por Decreto la reforma del desempleo, cuando no hay ninguna razón
que justifique su urgencia, es un mensaje de que seguirán aplicando
su política de reformas sociales con recorte de derechos históricos
y que no les importa la posición de los trabajadores, nosotros
debemos contestarles con firmeza y dando muestras de la máxima
unidad interna para afrontar un duro periodo de confrontación.
El motivo principal
que nos lleva a esta Huelga es la reforma de la protección por
desempleo, pero entre nuestras reivindicaciones también se encuentran
el derecho de negociación de los empleados públicos y la
recuperación del poder adquisitivo perdido en los últimos
años, la defensa de la enseñanza pública amenazada
por la Ley de Calidad, la mejora de la protección social, el pleno
empleo en condiciones dignas y un modelo social radicalmente distinto
al que nos plantea el PP y en el que los valores sean la solidaridad y
la justicia social frente a la rentabilidad económica y la explotación.
La Huelga General
no es un objetivo, es un medio para alcanzar nuestras reivindicaciones.
Por ello, la lucha no se acaba el 20 de junio, tiene que continuar hasta
que consigamos nuestras metas. Si el Gobierno no responde a nuestras exigencias,
y coincidiendo con el debate sobre los Presupuestos Generales del Estado,
debe continuar la movilización.
ASEGUREMOS
EL ÉXITO DE LA HUELGA GENERAL
CON EL
TRABAJO DE TODAS Y TODOS
Sector
Crítico CC.OO.
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